En los albores de la programación competitiva, surgió un experimento que parecía un juego, pero que marcaría un hito en la historia de la informática: Core War. Fue aquí donde se gestó la idea de programas autorreplicantes, precursores de los conocidos gusanos informáticos.
¿Qué fue Core War?
Core War era un juego para programadores creado en los años 80, donde dos o más programas (llamados “warriors”) competían en la memoria de un ordenador intentando sobrescribir el código del adversario. Cada movimiento requería estrategia y precisión, y la autorreplicación de código era clave para sobrevivir.
Aunque nació como un desafío académico y lúdico, Core War introdujo conceptos fundamentales sobre la autorreplicación de programas. Estos principios serían la base para la creación de los primeros gusanos informáticos, capaces de propagarse y ejecutarse automáticamente dentro de sistemas.
El primer gusano informático
El primer gusano ampliamente reconocido fue el gusano Creeper (1971), desarrollado como experimento para probar la movilidad de software. Inspirado en ideas similares a Core War, Creeper se movía entre terminales ARPANET mostrando un mensaje: “I’m the creeper, catch me if you can!”.
"De un juego entre programas surgieron los conceptos que cambiarían para siempre la seguridad informática."
Core War y los primeros gusanos demostraron que los programas podían interactuar, competir y autorreplicarse, sentando las bases de la programación defensiva y la seguridad informática moderna.